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Publicado el 16 de Diciembre del 2000
Abraham, el amigo de Dios
Génesis 18: 16-33
Creo que la oración es una de las cosas más
importantes en la vida del creyente, para vivir una vida que agrada
a Dios y ser personas que tienen poder, porque "la oración del
justo puede mucho". Por eso, quiero referirme en un gran hombre
de Dios que tenía poder en su vida porque oraba o hablaba mucho con
Dios.
En el texto que aparece en el título (sería
muy importante tener la Biblia delante para saber toda la historia que
cuenta aquí). Vemos aquí como Abraham estaba aún delante de Dios orando
e intercediendo por su sobrino Lot y por Sodoma y Gomorra. Podemos ver
varias lecciones en Abraham, de este coloso de la oración:
Una oración perseverante y continua: No
sólo en estos versículos sino que la mayoría de las veces cuando llegaba
a cualquier sitio, hacía un altar a Dios (13:4, 18/ 21:33/ 22:13). Vemos
aquí a Abraham siendo perseverante y continuo en sus oraciones y en
el tiempo que pasa con Dios
Para Dios, Abraham es importante: Porque
tenían una relación personal y muy íntima con Dios (18:16-17). Fue tan
grande su relación de amistad que Dios le da el título de amigo de
Dios.
Fe: Abraham confiaba y tenía fe en el Dios
del Universo, el Dios Creador que era también su Dios, un Dios personal
y no era un Dios lejano. Sin fe, sin confianza en Dios, no hay oración
contestada. Miremos esa fe en Hebreos 11:8-10.
¿Cómo son nuestras oraciones? ¿Es la misma relación
que tenía Abraham? ¿Cómo es nuestra fe? ¿Nuestras oraciones son perseverantes
o escasas? ¿Dios es importante en nuestra vida?
Que el Señor nos ayude a ser hombres y mujeres
de oración y fe en nuestro Dios, como lo era Abraham, Amén.

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