|
Publicado el 30 de Abril del 2001
Hay que volverse a Él (III de III)
Isaias 1:1-20
7.- "APRENDED, BUSCAD..." (V. 17)
El pueblo de Israel tenía que cambiar,
no podían vivir como si nada como si fuera otra parte de la actividad
religiosa, sino que la confesión de pecados les tenía
que llevar a vivir como Dios demanda de su pueblo, de su nación.
Después de la confesión
de nuestros pecados, debe haber un cambio total de nuestra vida, no
podemos vivir como antes porque somos santos, debemos vivir apartados
y separados del pecado para servir al Dios que nos ha perdonado, tenemos
que hacer obras de que somos sus hijos, buscar el bien a los demás,
buscar la justicia.
8.- "HABRÁ BENDICIÓN" (V. 18)
Dios les promete que si se arrepienta
de sus pecados, vive realmente para Dios, Dios les bendecirá
y les ayudará en todo. Tendrá un Dios que estará
por ellos y les dará todo lo que le pidan.
También Dios quiere darnos su bendición,
quiere estar por nosotros, nos ama y quiere lo mejor para nosotros,
él va atender nuestras peticiones, Él nos va dar también
que le pidamos. Vamos a tener al lado un Dios que va ser nuestro aliado
en todo. Todo eso si andamos por sus caminos.
9.- "SI NO QUISIEREIS Y FUEREIS REBELDES" (V. 19)
Pero, Isaías sabía perfectamente
que si este pueblo no quería seguir a Jehová iban a tener
unas consecuencias negativas, que iban a pasar por la espada, con Dios
no se puede jugar.
No creamos que con Dios no se puede jugar,
no pensemos por un momento que podemos vivir pasando de Dios y hacer
lo que nos da la gana sin contar con Dios y que Dios nos deje vivir
a nuestro aire, porque nuestro Dios quiere que Él tenga toda
la autoridad, Dios quiere el primer lugar en nuestras vidas, o todo
o nada. Y si no pasa nada de esto, Dios nos va a disciplinar y castigar
hasta que comprendamos que Dios tenga todo, absolutamente todo lo nuestro,
para que sea suyo.

|